A casi dos años de su estreno en HBO Max, la serie “Como agua para chocolate”, producida por Salma Hayek, llegó a su desenlace este domingo con el lanzamiento del primer episodio de su segunda y última temporada. La producción, basada en la novela homónima de Laura Esquivel publicada en 1989, retoma la historia de Tita de la Garza, un personaje que se convirtió en símbolo de la lucha entre las tradiciones familiares y el deseo de libertad.
¿Cuándo se estrena Como agua para chocolate 2?
La segunda temporada empezó este 15 de febrero y tal como la temporada anterior lo marcaba, los capítulos se irán estrenando cada domingo a las 12: 00 am.
- Episodio 7: domingo 15 de febrero
- Episodio 8: domingo 22 de febrero
- Episodio 9: domingo 1 de marzo
- Episodio 10: domingo 8 de marzo
- Episodio 11: domingo 15 de marzo
- Episodio 12: domingo 22 de marzo (capítulo final)

¿Dónde ver Como agua para chocolate 2?
Como la primera temporada, la serie estará disponible en la plataforma de streaming HBO, por lo que es necesario contar con una suscripción para tener acceso a esta historia.
Reparto de Como agua para chocolate 2
- Azul Guaita como Tita de la Garza.
- Andrés Baida como Pedro Múzquiz.
- Irene Azuela como Mamá Elena.
- Andrea Chaparro como Gertrudis.
- Ana Valeria Becerril como Rosaura.
- Louis David Horné como Juan.
- Francisco Angelini como el doctor Brown.
¿Qué representa Tita en la historia de Como agua para chocolate 2?
El personaje de Tita de la Garza, interpretado por Azul Guaita, encarna la tensión entre el amor pasional y las imposiciones sociales de principios del siglo XX. Creada por Laura Esquivel, Tita vive entre la magia de la cocina mexicana y las estrictas reglas de su madre, Mamá Elena, en un contexto marcado por el machismo y la violencia estructural.
La serie, al igual que la novela, utiliza la cocina como metáfora de la libertad y la resistencia, mostrando cómo los sabores y aromas se convierten en un lenguaje emocional capaz de desafiar las normas impuestas.

¿Cuál ha sido la huella de Salma Hayek en la producción de Como Agua para Chocolate?
El éxito de la serie no puede entenderse sin la visión de Salma Hayek, quien buscó mostrar al mundo una historia profundamente mexicana. Su objetivo fue resaltar la riqueza cultural del país y, al mismo tiempo, evidenciar las desigualdades sociales que marcaron la época revolucionaria.
La actriz y productora veracruzana ya había trabajado en proyectos similares, como la serie “Monarca” de Netflix, donde también exploró las tensiones sociales y políticas de México. En “Como agua para chocolate”, su compromiso se traduce en una producción cuidada, con un enfoque que combina lo íntimo y lo colectivo.
¿Qué cambios habrá respecto al libro Como Agua para Chocolate?
El director Julián de Tavira adelantó que la segunda temporada seguirá la línea de la novela, pero con algunas diferencias. Mientras que la primera entrega dejó un final abierto entre Tita y Pedro, ahora se profundizará en las consecuencias de sus decisiones y en el universo político que rodea la historia.
Las tramas relacionadas con la Revolución y la figura de Pedro se expanden más allá de lo que está escrito en el libro, ofreciendo una mirada distinta que busca enriquecer la narrativa televisiva.
¿Cómo evolucionan los personajes en Como Agua para Chocolate 2?
- Mamá Elena, interpretada por Irene Azuela, se desdibuja como figura autoritaria, revelando las heridas que la llevaron a reproducir un sistema de abusos.
- Gertrudis, encarnada por Andrea Chaparro, mantiene su tono rebelde y se convierte en un espejo de las luchas actuales por la libertad y la igualdad.
- Tita y Pedro enfrentan las consecuencias de un amor marcado por la tradición y la represión, en un contexto donde la Revolución redefine sus destinos.
Más allá de la trama romántica, la serie pone sobre la mesa temas que siguen siendo relevantes: el peso de las tradiciones, la violencia estructural y la importancia del trabajo doméstico como base de la vida social. Andrea Chaparro lo resume al señalar que las costumbres replicadas por Mamá Elena aún se reflejan en figuras que buscan dictar quién puede amar y quién puede ser libre.
La producción, al igual que la novela, utiliza el realismo mágico para hablar de realidades concretas, convirtiéndose en un espejo de las tensiones que persisten en la sociedad contemporánea.



