La organización del Mundial 2026, compartida entre México, Estados Unidos y Canadá, enfrenta un nuevo desafío. Diversas organizaciones internacionales, colectivos civiles y patrocinadores han solicitado a la FIFA reconsiderar la participación de México como sede, tras la reciente ola de violencia registrada en estados clave como Jalisco.
Los incidentes ocurridos el pasado domingo, que incluyeron bloqueos y la activación del código rojo, han encendido las alarmas de patrocinadores y organismos de derechos humanos. Aunque retirar completamente la sede a México parece improbable por los contratos vigentes, se analiza la posibilidad de redistribuir partidos originalmente asignados a Guadalajara y Monterrey hacia otras ciudades en Estados Unidos o Canadá.
¿Por qué la FIFA evalúa la seguridad en México?
La FIFA recibió misivas dirigidas a su presidente, Gianni Infantino, en las que se advierte que las condiciones de paz social en México no son idóneas para garantizar la seguridad de atletas, periodistas y aficionados. Estas preocupaciones se centran en la escalada de violencia en el occidente del país, particularmente en Jalisco, una de las sedes confirmadas para el torneo.

¿Qué sedes mexicanas podrían estar en riesgo?
México fue designado como anfitrión de partidos en tres ciudades: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Sin embargo, las peticiones internacionales se enfocan en las dos últimas, debido a los recientes episodios de violencia vinculados al crimen organizado.
La redistribución de partidos hacia Estados Unidos o Canadá es una medida que la FIFA podría aplicar bajo las cláusulas de “fuerza mayor” y “seguridad nacional” incluidas en su cuaderno de cargos.
¿Qué acciones ha tomado la Federación Mexicana de Fútbol?
La FMF y el Comité Organizador del Mundial 2026 han mantenido reuniones de emergencia con el Gobierno Federal. El objetivo es presentar un plan de seguridad reforzado que convenza a la FIFA de mantener las sedes mexicanas. Aunque no se ha emitido un comunicado oficial, fuentes cercanas aseguran que se trabaja en coordinación con autoridades locales y federales para garantizar la protección de los asistentes.

¿Qué impacto tendría perder partidos del Mundial en México?
La pérdida de partidos tendría un impacto económico significativo en el sector turístico y comercial de las regiones involucradas. Hoteles, restaurantes y comercios locales dependen de la afluencia de visitantes internacionales que genera un evento de esta magnitud.
Además, México perdería visibilidad global como anfitrión de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, lo que afectaría su imagen internacional y su capacidad de atraer futuros torneos, pues se especula que México habría solicitado la sede para los Juegos Olímpicos de Verano de 2036.
¿Existen antecedentes de inseguridad en torneos internacionales?
No es la primera vez que la seguridad pone en duda la realización de un torneo en México. En ediciones anteriores de la Copa Oro y partidos de clasificación mundialista, se han registrado incidentes que obligaron a reforzar medidas de seguridad. Sin embargo, la magnitud de los eventos recientes en Jalisco ha generado una presión inédita sobre la FIFA y los organizadores.

El Mundial 2026 enfrenta un escenario complejo en México. Aunque la cancelación total de su participación como sede parece improbable, la redistribución de partidos en Guadalajara y Monterrey es una posibilidad que la FIFA analiza seriamente.
La decisión final dependerá de la capacidad de la Federación Mexicana de Fútbol y del Gobierno Federal para garantizar condiciones de seguridad que protejan a jugadores, periodistas y aficionados. En juego no solo está la organización de un torneo, sino también la reputación internacional de México como anfitrión de eventos deportivos de gran escala.



