El apellido Derbez volvió a dominar el feed con un momento familiar que se convirtió en tendencia: Vadhir y su hermana Aitana publicaron un cover de “Golden”, tema asociado a la película K‑Pop Demon Hunters. El video, grabado en casa y con una producción sencilla, acumuló miles de reproducciones en pocos días y desató una avalancha de comentarios que celebran la química entre ambos y el crecimiento vocal de la más pequeña de la familia.
El nuevo cover de Vadhir y Aitana?
La pieza muestra a los hermanos cantando “Golden” desde el jardín, con una puesta en escena minimalista: luz natural, tomas cercanas y un arreglo que privilegia la voz por encima de adornos. Vadhir conduce la melodía con seguridad y deja espacio para que Aitana entre en armonías y líneas principales, evidenciando control de afinación y mejor manejo del aire respecto a sus apariciones anteriores. El resultado es un cover que apuesta por la emoción y la claridad, sin artificios, y que conecta con la sensibilidad de una audiencia que valora la autenticidad tanto como la técnica.
¿Cómo reaccionaron los fans y qué dijeron en redes?
La sección de comentarios se llenó de mensajes que subrayan dos ideas: el timbre de Vadhir—cada vez más sólido en registros medios y agudos—y el avance de Aitana, que ya sostiene frases completas con intención y ritmo. Entre los textos más repetidos aparecen elogios a la complicidad fraterna, llamados a escuchar a Vadhir en radio y predicciones de que ambos podrían compartir escenario en el futuro. El formato doméstico, lejos de restar, suma cercanía: la audiencia siente que asiste a un ensayo íntimo que, por su calidad, podría trasladarse a un show en vivo sin perder encanto.
¿Por qué “Golden” y qué vínculo tiene con K‑Pop Demon Hunters?
Elegir “Golden” no es casual. El tema se volvió referente reciente por su presencia en la conversación de premios y por el impulso de una película que mezcla acción, humor y estética K‑pop. Para Vadhir, que alterna actuación y música, la elección funciona como puente entre industrias; para Aitana, como ejercicio de interpretación que la expone a estructuras melódicas contemporáneas. El cover, además, capitaliza el interés orgánico que generan las canciones asociadas a estrenos de cine: la audiencia llega por la referencia y se queda por la ejecución.
¿Cómo se compara con sus colaboraciones anteriores?
En 2020, ambos sorprendieron con “Dance Monkey”, un registro que mostraba a Aitana siguiendo ritmo y letra con apenas cinco años. Seis años después, la diferencia es notable: mejor colocación de voz, mayor seguridad en entradas y una escucha mutua más fina—se percibe cómo Vadhir ajusta volumen y tempo para que Aitana brille sin perder soporte. La evolución no solo es técnica; también narrativa. Pasamos de un juego musical a una interpretación que busca transmitir emoción y que, por momentos, suena lista para un arreglo de estudio.



